Se ha comprobado científicamente el alto nivel de servicio que demuestran los delfines como un instinto natural.
Son un verdadero ejemplo para nosotros al demostrar una incondicional solidaridad, sobreprotección y llevan en su naturaleza el instinto de prevención que es la esencia de la seguridad que llegan a desarrollar no solo con los de su especie si no también con nosotros los seres humanos.
No solo utilizan sus propias estrategias preventivas como evasivas ante un peligro, también neutralizan a sus atacantes con verdaderas tácticas para proteger inclusive a los hombres ante el peligro inminente de un depredador; en algún momento han servido de guía a algunos navegantes, utilizan su propia comunicación, son sociables y llegan a pesar entre 80 y 140 kilos. Entonces llegamos a la conclusión que son un gran símbolo de servicio de la mejor calidad.